Las edades de tu casa
05/08/2012
Nos ha costado entenderlo, pero nuestra casa y la decoración que ponemos en ella dice tanto de nosotros que cualquier extraño, con sólo echar un vistazo, podría retratarnos sin necesidad de hacernos una pregunta.
Hay hogares que parecen asaltados por un ladrón del buen gusto. Otros cuya decoración es más propia del señor de un cortijo que del hombre cosmopolita que vive en ella. Y también existe la categoría de leonera, típica de los recién independizados y de las unidades familiares en las que reinan los niños.
Para evitarlo, hay que tener tres ideas claras que te ayudarán a querer tu casa cada día.
Tu casa tiene un carácter: refleja el espíritu de quien la habita con detalles. Apuesta por muebles sencillos, y da vida a tu hogar con piezas especiales, recuerdos, cuadros…
Tu casa es comodidad: ¿Qué necesitas en tu día a día? Piénsalo y crea espacios a tu medida. Si te gusta leer, hazte un rincón, si prefieres cocinar, amplía ese espacio…
Tu casa no es un catálogo: no te pases de moderno. Mezcla tendencias con cuidado. Elige lo que despierte tu interés, no aquello que no te gusta pero has visto en una revista.
Ahora bien, no es igual decorar tu primer (mini)piso que redecorar tu casa cuando tus hijos ya se han independizado. Pero, ¿qué comprar? Aquí, unos consejos:
Si te acabas de mudar con tu pareja, apuesta por los muebles multifuncionales. Un sofá cama o un puf que sirve de asiento y de mesa serán buenas elecciones para optimizar los metros cuadrados de tu vivienda. Recuerda que es mejor lo pequeño que lo grande, así que opta por mesitas auxiliares, butacas y estanterías en madera o aluminio, buenos materiales que están muy de moda. Una pintura alegre dará la nota de color.
Si sois más de dos en la familia, hay que pensar en mobiliario grande y resistente. Un enorme sofá y una mesa para varios comensales serán tus aliados. Crea zonas de juego para los pequeños con muebles pequeños y baratos pensados para ellos. Sé funcional y evita las piezas molestas. Alfombras de colores, lámparas de pie o esculturas de madera aportarán carácter a la casa sin restarte espacio para juegos o descanso.
Si volvéis a ser dos, llegó la hora de la excelencia. Es tu momento. Decora sin pensar en nadie más que tú, tu pareja y vuestro placer. Nada de compartir con los hijos, os merecéis una buena butaca y una cama enorme. No tengas miedo a comprar piezas con encanto hechas de cristal, muebles delicados de aire 'vintage'… Además de estar de moda, aportarán serenidad y madurez a tus cuatro paredes.
Por Sira M. Lebón




