El optimista Punset

07/03/2012

Es el sabio de nuestra era. El más cercano y leído de España. Decir Eduard Punset es decir ciencia cercana y comprensible. Y optimismo y felicidad. Abogado y economista, miembro del PCE y ministro del Gobierno de Adolfo Suárez, profesor, científico, presentador de Redes (La 2), escritor prolífico y, sobre todo, divulgador, Punset sigue empeñado en demostrarnos que la clave de la felicidad es la ausencia del miedo y que, a pesar de la crisis, el rescate bancario y la prima de riesgo, hay que ser optimistas.

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"Cualquier tiempo pasado fue peor". Es una de las máximas de Eduardo Punset que nos repite cada vez que puede para hacernos ver que no todo está tan mal como parece. La crisis y el pesimismo de estos tiempos se supera tirando de conocimiento científico, nos dijo en Viaje al optimismo (Destino) y reivindicando al ser humano, como recuerda en El alma está en el cerebro (Destino), su último libro. "Lo poco que sé lo he aprendido de la gente", asevera para recalcar su confianza en el hombre y sus posibilidades.

"Es muy difícil no ser optimista", agrega en sus intervenciones, porque "por primera vez en la evolución sabemos que hay vida antes de la muerte" cuando siempre hemos estado centrados en si hay vida después. Y justifica esto con un dato: la esperanza de vida ha aumentado dos años y medio.

Lo importante para ser feliz, dice Punset, es no tener miedo, cultivar de una forma adecuada nuestras relaciones personales y controlar el elemento. Y para encarar esta crisis -"que no es planetaria, es de unos países específicos y no durará siempre", subraya- confía en la juventud. Punset afirma que en toda la historia de la evolución humana cuando había problemas los jóvenes siempre han tomado las riendas. Por eso, en esta situación reivindica por encima de todo usar el liderazgo de los jóvenes. "Es la verdadera revolución", apostilla. 

Junto a ellos, otra fundamental para el científico y escritor son las redes sociales. Punset afirma que es lo que nos diferencia de los animales. "Esta capacidad inmensa de intercambiar conocimiento, de entrar en contacto con la gente al momento, te da una fuerza que nos esta transformando sin que lo notemos", dice.

Por Prado Campos

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