Cuestión de lujo
09/08/2012
El mundo de los accesorios de lujo nunca fue reducto exclusivo de las mujeres. La buena vida no entiende de géneros, y por eso los hombres también son un público fiel a los complementos de calidad como piezas que reflejan el estatus de quien las posee.
Es el caso, por ejemplo, de los relojes, una apuesta segura tanto para regalar como para complacerse a uno mismo con un buen capricho. Girard-Perregaux es una firma que ofrece piezas exquisitas al alcance de unos pocos elegidos, aunque también hay clásicos, como Cartier, con los que uno nunca se equivoca.
Claro que no todo se va a reducir a las manillas, y pensando en cambiar algo de registro, podemos elegir también otros productos de lujo tan distintos al manido reloj pero igual de masculinos como una pluma estilográfica, un tarjetero, unos gemelos o un encendedor de la casa de prêt à porter francesa S.T. Dupont.
Aunque si lo que se busca es algo que podamos usar todos los días sin tener que pararnos a pensar en qué traje llevamos, lo suyo es invertir en piezas destinadas a perdurar como los maletines de cuero, el accesorio esencial de cualquier hombre de negocios.Existen infinidad de modelos en el mercado, pero este de Cartier es, sin duda, el más indicado para no pasar desapercibido en un mundo en el que la imagen también cuenta.
Por A. M.




