Sí al cine francés
09/03/2012
Aunque la omnipresencia de las producciones norteamericanas en la cartelera a veces nos haga olvidar su existencia, existe un cine europeo que goza del favor del público y de la crítica, o lo que es lo mismo, se alejan del tópico de los filmes de arte y ensayo que tanto asustan a esa masa que llena cada fin de semana las butacas de las salas.
Dentro de esta corriente de cine europeo apto para todos los públicos hay una industria que domina por encima de todas las demás. Y con motivo. Se trata de Francia, que gracias a propuestas que han sabido conectar no solo con sus propios ciudadanos, sino con los europeos y, lo que tiene todavía más mérito, con el público americano, reacio a pagar dinero para ver cualquier cosa que les obligue a leer subtítulos, ha disfrutado en las últimas décadas de merecidos taquillazos mundiales.
Ha sido el caso de 'Intocable', comedia dramática basada en hechos reales sobre dos hombres que nunca deberían haberse encontrado: un aristócrata herido en un accidente y un joven de los suburbios de París que le devuelve las ganas de vivir.
Un filme que en España ya han visto más de dos millones y medio de personas desde su estreno el pasado 9 de marzo, lo que la convierte en en el más visto del 2012 por encima de superproducciones como 'Los vengadores' o 'Batman'. Y se espera que a partir del 30 de octubre, cuando se ponga a la venta en DVD y BlueRay la cifra aumente considerablemente.
Pero como te decíamos, este no es un fenómeno nuevo para el cine francés. Aquí te dejamos cuatro películas francesas que dieron que hablar mucho en las últimas décadas. Una pequeña muestra de los títulos llegados desde el país vecino capaces de demostrar que en el cine galo hay vida más allá de Godard.
The Artist. ¿Cómo, que la última ganadora del Oscar es una película francesa? Pues sí, y el que sea muda ha ayudado mucho a su conquista de Hollywood. Todo un orgullo, desde luego.
Jules y Jim. Truffaut es el autor de esta película esencial no solo dentro de la historia del cine francés, sino mundial. Su famosa escena en el Louvre ha sido imitada posteriormente decenas de veces.
Bienvenidos al Norte. La historia de un parisino obligado a irse a vivir al norte de Francia, la zona más rural y paleta del país. Una comedia perfecta que conquistó la taquilla ideal para urbanitas empedernidos amigos de juzgar antes de conocer.
Los chicos del coro. Pocos fenómenos de volumen global hemos conocido como el que desató esta película de Christopher Barratier, que firmó una de las historias más importantes del cine europeo. Los conciertos de estos muchachos siguen llenando teatros, por cierto.
Por Claudio M. de Prado




