Pirelli, sensual y solidario

12/06/2012

Calendario2

En un giro acorde con los tiempos que corren, el Calendario Pirelli 2013 añade a la sensualidad marca de la casa un enfoque solidario y comprometido.

Por primera vez en muchos años no hay ni un solo desnudo en sus páginas aunque eso no quiere decir que las mujeres que aparecen no sean auténticas bellezas, como es el caso de Adriana Lima, Petra Nemcova o Summer Rayne Oakes. Eso sí, todas las elegidas colaboran con alguna ONG o causa social.

Adriana lima

El fotógrafo Steve McCurry, autor de la famosa instantánea de la niña afgana que fue portada de National Geographic, aporta su particular visión del famoso calendario. Retrata a una espectacular Adriana Lima embarazada de siete meses, a la actriz brasileña Sonia Braga, radiante a sus 62 años, o a una anónima vendedora de frutas de Rio de Janeiro, ciudad en la que se han hecho todas las fotos.

Chica anoフ]ima

El calendario también es un recorrido por la ciudad carioca más alejada de los tópicos. Los grafitis, las escenas urbanas cotidianas o los paisajes naturales más exuberantes son el escenario en el que McCurry retrata a modelos como Isabeli Fontana o Karlie Kloss junto a representantes de la cultura brasileña como la cantante Marisa Monte.

Isabeli fontana

Lo que comenzó en 1964 como un obsequio de Pirelli a sus clientes ha terminado por convertirse en un objeto artístico codiciado y preciado. Peter Freeman, Richard Avendon o Terry Richardson son solo algunos de los míticos fotógrafos que han dado su particular visión de la belleza en sus páginas. Naomi Campbell, Monica Bellucci, Kate Moss o Cindy Crawford están entre las mujeres que han mostrado su lado más erótico en este almanaque.

Petra nemcova

Como es tradición, el Calendario Pirelli llegará solo a unos pocos afortunados. Su tirada es de 40.000 ejemplares, de los que menos de 500 llegan a España. Una auténtica pieza de coleccionista que no se vende, lo que le otorga un estatus de objeto de culto inalcanzable.

Sonia braga

Por Javier Sánchez

« Irresistible Naomi Watts Lupo, pasión 'minimal' »